La adolescencia es un periodo de transición donde se adquiere la identidad afectiva, psicológica, social y vocacional. Hay una adaptación por el nuevo cuerpo y un duelo por la infancia perdida. Este cambio lleva a los jóvenes a enfrentarse a nuevos retos que los llevan a prepararse y madurar para la vida adulta.
Cuando el adolescente no cuenta con los recursos emocionales para adaptarse a los cambios inherentes a esta etapa del desarrollo es común que surjan problemas emocionales que se manifiestan como: dificultades con la autoridad, trastornos de alimentación, poco interés por actividades escolares, conductas impulsivas, entre otras.
Particularmente, si notas la presencia de las siguientes conductas, será momento de pensar en iniciar un proceso de terapia psicológica.
Constantes cambios de humor y en sus sentimientos.
Cambios extremos en su comportamiento.
Presencia constante de enfermedades y síntomas físicos como dolor de cabeza, diarrea.
Apatía crónica.
Alteraciones en el sueño y alimentación.
Conductas adictivas.
Comportamientos impulsivos que lo ponen en riesgo.
Dificultades en sus relaciones interpersonales (noviazgo, amigos, familiares).
La psicología para adolescentes es a menudo necesaria porque la adolescencia es una etapa complicada, tanto para el adolescente como para quienes los rodean. Sus problemas pueden ser complicados y requerir de una intervención terapéutica eficaz que se adapte a sus características y les ayude a resolverlos.
La Terapia breve es trabaja los desajustes tratamientos cortos, unas 10 sesiones, es dinámica, flexible y efectiva. Es un modelo que se enfoca en la solución de los problemas e interviene desde el punto de vista interaccional y contextual. Por lo que implica tratar al adolescente dentro de su contexto actual y sus interrelaciones, como su familia y su grupo social. La psicología de adolescentes puede llevarse a cabo con el adolescente solo, con su familia o con personal escolar, o con ambos, incluso pueden participar amigos, vecinos, parientes, etc.
El objetivo de la terapia es ayudar al adolescente a que recupere o reestablezca su bienestar en un tiempo breve. El adolescente será capaz, por sí mismo, de intentar nuevas soluciones a sus problemas y, cambiará rápidamente no sólo a nivel individual, sino también en sus relaciones familiares y sociales.
En ocasiones, los padres advierten en su hijo señales preocupantes y piensan que podría ser útil una psicoterapia, o al menos una consulta psicológica. Pero suele ocurrir que los adolescentes rechazan la existencia del problema y por lo tanto, la necesidad de consultar a un especialista. Es importante recordar que para hacer una terapia para adolescente no es necesario que se le diagnostique alguna enfermedad mental, sino basta con que identifiques alguna situación problemática y que sientas que no puede solucionarla por sí mismo aunque ya lo haya intentado.
En estas situaciones, el terapeuta estratégico suele hacer un primer encuentro con los padres y valorar con ellos si el problema requiere una intervención psicoterapéutica y si es así, de que tipo. Podemos hacer terapia para adolescentes INDIRECTA, donde el terapeuta da pautas o indicaciones concretas a los padres sobre cómo actuar con el hijo y el problema, o sugerencias sobre cómo atraer al hijo a terapia, DIRECTA donde el terapeuta trabaja directamente con el adolescente, o MIXTA donde el terapeuta trabaja tanto con el adolescente como con la familia.
Fuente: https://www.ceepi.mx/terapia-para-adolescentes/

Si lo leí profe
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